Maléfica

Este fin de semana se estrenó en cines la película Maléfica, dirigida por Robert Stromberg, escrita por Linda Woolverton (Alice in Wonderland) y protagonizada por Angelina Jolie. Las colaboradoras de este blog asistimos con entusiasmo a las salas de cine sólo para encontrarnos con una no tan grata sorpresa. Debido a las reacciones que esta cinta desencadenó en cada una de nosotras hemos decidido crear este mega-post conjunto, esperando que se convierta en un formato permanente en este blog.

Disney no creció con sus princesas.

de: Argen (@petite_argen)

Cuando tenía unos 3 o 4  años, la película de la Bella Durmiente de Disney solía ser mi favorita. Crecí, como muchas otras niñas, viendo películas de princesas. Por algún motivo, esta película en particular fue la que terminé memorizando después de verla una y otra vez. La película no tiene quizá ningún personaje sobresaliente, salvo la villana. En mi defensa, debo decir que casi 25 años después me da cierta vergüenza decir que crecí viendo ese tipo de películas y que solo años después vendrían la Bella y la Bestia, el Rey León y Mulan.

No pasaron muchos años antes de que dejara de querer ser una princesa. ¡Qué hueva quedarse en el castillo a no hacer nada! Afortunadamente el tiempo no pasa en balde y después de todo ahora sé que lo que menos quiero en este mundo es vivir en un cuento de hadas. Me molestan muuuchas cosas de Disney, en especial la manera en la que representan a las mujeres. Me da dolor de cabeza pensar los personajes femeninos que vi una y otra vez y que no pueden hacer nada más que ser rescatadas, cantar y casarse. Con el paso del tiempo Disney fue agregando otras princesas como Mulan o Pocahontas, que aunque eran más valientes y aventureras, no dejaron de estar definidas por su relación con los hombres. Algo de esto era “entendible” por el contexto histórico en el que se hicieron esas películas. A fin de cuentas, las películas muestran en gran parte el reflejo de nuestra sociedad.

Al ver el trailer de Maléfica sentí mucha curiosidad. ¿Qué podría esperar de una película casi 25 años después de haberla visto por primera vez? ¿Qué habría cambiado Disney casi 50 años después de la primera versión de la Bella Durmiente? Y la realidad fue algo totalmente inesperado. Una decepción devastadora. La villana más malvada del universo de Disney resulto una mujer despechada y nada más. ¡Que hueva!

Quizá era entendible que cuando éramos niñas quisiéramos ser princesas, no sabíamos mucho de la vida ni de lo que significaba. También que en algún punto quisiéramos ser algo mucho más interesante. ¿Y ahora que crecimos? ¿Qué les parece que dice esta película de nuestra sociedad? Me parece chicas que hemos crecido más nosotras en 25 años que Disney en 50.

 

Disney: del amor verdadero a la maldad de género.

de: Bex (@labruja_cosmica)

Corrí a ver Maléfica por el recuerdo que tengo de esta villana, quien extrañamente se volvió mi favorita desde hace mucho tiempo. La verdad es que nunca he sido niña de princesas, recuerdo haber ido al cine a ver el Rey León y mi trauma con Aladdin, pero hasta ahí. Las películas de las princesas las recuerdo como en una nube, tiendo a confundirlas y a veces recuerdo las escenas de las películas pero nada más, no tengo recuerdos de sentarme a conciencia a verlas y aprenderme diálogos (como con Simba, no me juzguen).

Hace una semana, salí del cine realmente decepcionada y enojada pensaba ¿realmente era necesario hacer un spinoff de esa manera? La verdad es que siento que se fueron por la salida fácil y predecible. Sé que no es fácil crear una historia de la nada (créanme, lo sé), pero también sé que hay mil y un posibilidades para hacer algo maravilloso e interesante. Mi molestia no sólo se quedó en la historia sino que fue más allá de eso, se trasladó a la reacción que ésta pudiera causar a nuestro alrededor.

Les contaré lo primero que me sucedió. La gente que estaba a nuestro alrededor en el cine en su mayoría eran parejas (hombre-mujer), de vez en cuando un grupo mixto como el nuestro. Justo 5 minutos antes de empezar la película, dos hombres grandes y altos se sentaron a nuestro lado, me causó gracia pues, ¿qué estarían pensando estos dos hombres al entrar a ver una película de Disney? Lo comenté y nos reímos, sin darnos cuenta que el comentario que había hecho estaba marcado por una generación Disney sexista en donde nos han acostumbrado a que la marca es exclusivamente para niños pequeños o bien para el género femenino.

En fin, al empezar la película no sabía qué esperar, pensé en una villana impresionante y una historia igual de interesante que pudiera ser del calibre de Maléfica. No fue así. Me molestó mucho que la razón por la cual una niña tan buena (aún con el nombre de Maléfica) se convirtiera en mala era por un hombre ¿Es en serio, Disney? Quitas que el beso del ‘verdadero amor’ sea entre el príncipe y la princesa que intercambiaron 5 palabras y que es tu costumbre habitual (lo cual aplaudo) y en su lugar pones a un hada poderosa con capacidad de hacer que todo el reino tiemble y la reduces a que sus motivos y acciones sean por despecho, porque un hombre la traicionó. No sé qué tanta inercia lleva mi mente por leer temas de género en todos lados, pero esto lo veo mal. Muy mal.

Después de esa amarga experiencia, llegué a mi casa para leer un poco sobre la película, sobre la historia original de la Bella Durmiente y al final los comentarios de la gente al respecto.Esto último fue lo que más me entristeció y desesperó.

Encontré comentarios cómo: ‘De Maléfica aprendí que las mujeres no somos malas, los hombres nos hacen así.’ ¿¡Perdón?! No sé, yo no me considero una persona mala, aunque todos tenemos maldad dentro de nosotros, estoy segura que es cosa de decisión y no ‘por culpa’ de un género, ese comentario es de las que se quejan que los hombres dicen ‘nosotros somos así por culpa de las mujeres’… cuidado con la doble moral, chavas. Encontré también el siguiente tuit: ‘Las mujeres son como Maléfica, si les cortas las alas, se desquitan con los cuernos.’ 21 personas lo marcaron como favorito, de las cuales 11 fueron mujeres.

Como en todo, estas cosas son decisiones de cada persona, cada quién decide como ver y llevar su vida, eso me queda más que claro y ciertamente no es lo que me molesta. Me preocupa el mensaje que estamos recibiendo. Alabamos que Disney cambiara la perspectiva de la damisela en peligro, porque sé que muchas estamos contra la idea de ser o pertenecer a la idea social de mujeres como princesas esperando por un príncipe azul que nos rescate; pero al mismo tiempo aceptamos la idea de que una mujer solo es mala porque los hombres nos hacen así. Quizá las que lo acepten son las mismas que siguen defendiendo su estatus de princesa esperando por el príncipe.

En lo personal, tiré la corona de princesa en peligro hace mucho y me molesta mucho la idea de la villana por despecho. Así que prefiero quedarme con la idea de la Maléfica que conocí de niña, teniendo un libro abierto para pensar en sus orígenes, en lugar de esta versión, plana y sexista que intentan hacerme creer.

Reescribiendo el mito: Maléfica y La Bruja Mala del Oeste

de: Ale (@pichikamonster)

Nunca me han gustado las películas de princesas. Quizá porque ya desde chica me identificaba más con Dumbo, el elefantito que al no poder volar ahogaba sus penas en alcohol, que con las niñas que a los dieciséis estaban ya buscando a su príncipe azul. No es de sorprender entonces que mi primer recuerdo consciente de Maléfica y la Bella Durmiente sea más bien reciente (pasaditos los veinte) cuando la vi con una de mis sobrinas. No me gustó la historia y me impresionó muchísimo la pobre capacidad intelectual de los personajes, con la única excepción de Maléfica, que en esta versión animada era la única que, al parecer, sabía lo que estaba pasando en el mundo y esto le garantizaba una posición de control sobre el resto de los personajes. Pero bueno, se justifica porque era 1959, ¿no?

Pero entonces, ¿cuál es la excusa para lo que Disney nos pone en pantalla en pleno 2014? Vivimos en una época en la que lo hemos visto (casi) todo, el internet es una fuente vasta de información y vivimos con mucho más conciencia sobre igualdad de género, diversidad sexual y libertad de culto que cualquier otra generación que nos ha precedido. Entonces, ¿por qué insistimos en aferrarnos a los cuentos de hadas donde las princesas (y las mujeres, en general) viven esperando a su príncipe azul? ¿No es hora de que empecemos a reescribir los mitos? Y no, no se engañen: cambiar una escena al final de la película no cuenta.

Sí, el personaje principal de Maléfica es una mujer, pero está muy lejos de ser una película que enaltezca al género con un digno protagónico. Las acciones y motivaciones de Maléfica están todas en el lugar equivocado: el hombre que le rompió el corazón. Si bien, además de romperle el corazón le cortó las alas, en ningún momento se maneja éste como el tema o la motivación principal para sus acciones y su venganza. En ningún momento vemos a Maléfica tomar una decisión por su propia convicción o sus propios ideales.

Ahora quiero platicarles el caso de otra villana clásica de la cultura popular readaptada a una versión más actual: La Bruja Mala del Oeste, en este caso la versión del libro de Gregory Maguire, Wicked. En esta novela de 1995, conocemos a Elphaba (sí, tiene nombre) una niña sana y juguetona, perfectamente normal, excepto por el color verde de su piel y unos colmillos afilados que aterrorizan a sus padres desde su nacimiento. Elphaba vive enfrentándose a una discriminación constante, incluso por parte de su hermana, quien a pesar de no tener brazos, cuenta con su asombrosa belleza y bondad para lograr todo lo que se propone. Al llegar a la universidad en Oz, Elphaba se encuentra con una sociedad llena de prejuicios y discriminación en la que existen incluso leyes promulgadas por el Mago que decretan que los Animales, capaces de razonar y poseedores de consciencia humana (piensen en el León cobarde), deben de ser ejecutados por ser de una especie distinta. Identificada con la causa, Elphaba rápidamente se vuelve aliada de estos seres y emprende una revolución contra el régimen del Mago para que todos en Oz puedan vivir en condición de igualdad social. Una vida llena de conspiraciones, asesinatos, pérdidas y decepciones, la llevan a ser conocida como la Bruja Mala del Oeste y su encuentro final con Dorothy lo conocemos muy bien.

Me parece que el contraste es clarísimo; lejos de ser una mujer despechada cuyas acciones son motivadas por la falta de amor y la inexistencia del beso de amor verdadero, Elphaba vive una vida convencida de luchar por una causa, buscando siempre el bien mayor y la libertad de los oprimidos. Al final no logra sus objetivos y la realidad es demasiado abrumadora hasta para una mujer tan fuerte como ella, empieza a cuestionar sus decisiones y el peso de las mismas y esto la lleva a cometer actos que la convierten en el antagónico que conocemos en el cuento.

¿Acaso es mucho pedir para Disney que le de un poco de complejidad y profundidad a sus personajes femeninos? Y bueno, éste es sólo un ejemplo, pero me vienen a la mente muchas protagonistas femeninas con historias complejas y motivaciones reales que son mucho más inspiradoras. ¿Cuál es su favorita?